Preguntas Frecuentes

  • Trabajo con un estilo personalizado que combina masaje relajante, técnicas profundas, estiramientos y movimientos inspirados en el Lomi Lomi, que estudié en Hawái. Son movimientos largos, fluidos y envolventes que recorren todo el cuerpo y ayudan a soltar tensión física y mental de forma progresiva.

    Cada sesión se adapta a cómo llegas ese día: desde un trabajo más profundo y terapéutico hasta algo más sensorial y calmante, siempre buscando una sensación real de desconexión.

  • El masaje relajante es el más solicitado y por el que más se me conoce. Aunque el enfoque es calmante, no es superficial: utilizo distintas presiones, estiramientos y trabajo sobre contracturas, integrados en un ritmo continuo que favorece la relajación del sistema nervioso.

    El masaje deportivo es más específico e intenso. Se centra en zonas concretas que necesitan tratamiento —ideal si entrenas, haces deporte con regularidad o tienes molestias localizadas. Es un masaje más técnico y menos global.

    Ambos se adaptan a tu cuerpo y necesidades. Si buscas recuperación física o un trabajo muy profundo, el deportivo suele ser la mejor opción. Por ese motivo, limito el número de sesiones deportivas al día.

  • Nada especial. Puedes venir tal cual.

    Si tienes dudas sobre qué tipo de masaje te conviene o cómo será la experiencia, puedes escribirme antes de reservar y lo vemos con calma.

  • Un entorno tranquilo y cuidado: luz tenue, música suave, aceites de calidad y un trato respetuoso. Empezamos con una breve conversación para saber cómo estás ese día y qué necesitas, y a partir de ahí adapto el masaje a ti.

    La idea es que puedas bajar el ritmo, desconectar y estar presente en el cuerpo, sin prisas ni interrupciones.

  • Depende de lo que te resulte más cómodo.

    En países como Estados Unidos —de donde soy— lo habitual es recibir el masaje completamente desnudo, siempre cubierto con toallas o sábanas según la zona que se esté trabajando. En España, muchas personas prefieren mantener la ropa interior.

    El Lomi Lomi, en el que me inspiro a menudo, utiliza movimientos largos y continuos que recorren todo el cuerpo, a veces por encima y por debajo. Cualquier prenda puede limitar esa fluidez, además de mancharse con el aceite.

    Tú decides. Siempre respeto tu intimidad y me adapto a lo que necesites. Estés como estés, estarás bien.

  • Sí. Al final de la sesión utilizo toallas calientes para retirar el exceso de aceite.

    Si lo prefieres, también tienes ducha disponible.

  • Estoy en Malasaña, a pocos minutos a pie del metro Bilbao.

    La dirección exacta se muestra automáticamente al confirmar la cita y también se envía por email y SMS.

  • Normalmente me reservo con varios días de antelación y viajo con frecuencia, por lo que no siempre hay disponibilidad visible.

    Si no ves huecos, puedes escribirme por WhatsApp indicando qué día y franja horaria te encajarían mejor. Te avisaré si se libera algo o si puedo hacerte un hueco.

  • Las cancelaciones con menos de 12 h de antelación conllevan un cargo de 25 €.

    Si cancelas con menos de 2 h o no te presentas, se cobra el importe completo.

    Hasta regularizarlo, no se podrá reservar una nueva cita sin aprobación previa.

  • Sí. Estoy titulado en varias disciplinas de masaje, tanto en España como en el extranjero. Mi formación es amplia y sigo formándome de manera continua para ofrecer un tratamiento serio, eficaz y personalizado.

  • En casos concretos, sí. Es imprescindible disponer de una camilla profesional en el domicilio.

    La sesión debe abonarse por adelantado y el precio es similar al de cabina, según la zona.

    Trabajo así con algunos clientes habituales. Si te interesa, escríbeme por WhatsApp y lo vemos con calma. Este tipo de sesión no se puede reservar online.

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